Atención al Cliente

 

La capacidad de satisfacer al cliente es adoptar una actitud de servicio con la cual se complazca al cliente, sin importar quien sea.

En la atención al cliente debemos comportarnos de manera tal que seamos recordados positivamente, aún después de ser adquirido nuestro servicio.

Cada cliente tiene requisitos específicos, deseos y expectativas, cumplir con cada uno de estos puntos nos puede dar su preferencia.

Ofrecer un trabajo de calidad da a la empresa un progreso continuo, la falta de ella la conduce al fracaso.
Si somos clientes exigentes, debemos convertirnos en proveedores de calidad. Esto es válido en lo personal, en lo profesional y como ciudadanos.

 

La actitud de servicio

Es la disposición que mostramos hacia ciertas situaciones, influye para realizar nuestras actividades y nos permite facilitar u obstaculizar nuestro trabajo. La actitud que transmitimos será la que generalmente recibiremos. 

Todo empieza con la forma en que recibes a las personas:

  • Tu sinceridad
  • Tu interés auténtico
  • Tu gusto por ser quien eres
  • Tu agrado en hacer tu trabajo 

Son elementos que tienen el efecto de lograr que alguien se sienta a gusto y bienvenido.

Las experiencias satisfactorias repetidas para nuestro cliente generan los actos de servicio. La acumulación de cada buen acto, da un servicio de excelencia. 

La satisfacción del cliente es la suma de experiencias positivas que tuvo el cliente con nuestra empresa. Acto de buen servicio + Acto de buen servicio + Acto de buen servicio = Servicio de Excelencia; por ello nuestra percepción de servicio se debe basar en lo siguiente.

Técnicas que mejoran la actitud:

  • Lado opuesto: piensa siempre en positivo, deja de lado lo negativo.
  • Juega a ser ganador: encamínate hacia el triunfo y compórtate como un ganador.
  • Simplifica: haz las cosas sencillas y elimina los obstáculos para seguir adelante.
  • Apártate: aléjate de la gente con mala actitud, no te contamines.
  • Comparte tu actitud positiva con otros: una actitud positiva te permitirá generar una fuerza para crear

 

El Cliente es lo más importante

Un cliente es la persona más importante de toda la empresa, no depende de nosotros, nosotros dependemos de él. Él nos trae sus necesidades y nuestro trabajo es satisfacerlas.
Es muy importante tomar conciencia de lo que significa nuestro cliente porque a veces lo olvidamos y creemos que le hacemos un favor en vez de realizar nuestro trabajo.
La clave para ofrecer un servicio de calidad a un cliente es la actitud. La actitud es tan determinante en una persona que es más difícil modificar la actitud que los conocimientos o habilidades. Eso lo concentramos para siempre estar en positivo y así brindarle lo necesario a nuestros clientes y a la organización.